
Jorge Cherro, Presidente de ADECRA | Foto: Revista Médicos
El titular de Adecra dio su visión sobre la realidad del sistema de salud: “debemos tender a lograr un sistema de salud que se fundamente en la información, en la promoción y prevención, con una mejor accesibilidad a la atención médica, con equidad en el uso racional de los recursos”.
El cuidado de la salud en nuestro País es un derecho garantizado por la Constitución Nacional. La Nación delegó en las provincias la responsabilidad de cuidar la salud de sus ciudadanos, es decir que son los Ministros de Salud de las provincias los que deben adoptar políticas y acciones para cumplir con la Misión encomendada.
Nuestro sistema de salud se basa en curar la enfermedad y no en cuidar la salud. Progresivamente deberíamos migrar a un sistema que se oriente a la promoción de la salud y a la prevención de la enfermedad. Para ello, además de recursos financieros, se necesitan políticas que se apoyen en 2 pilares fundamentales de cualquier sociedad civilizada: la familia y la escuela. A través de estas dos Instituciones debemos educar al individuo para que adopte conductas de vida y de alimentación que redundará en el futuro en una mejora en la calidad de vida de la persona y en un menor gasto de la sociedad en curar la enfermedad.
La Argentina del Bicentenario carece de información sanitaria fidedigna, la misma es incompleta y fragmentada. En la era de la Informática ni siquiera cuenta con un padrón de carenciados, herramienta imprescindible para que los Ministros de Salud puedan desarrollar e implementar políticas sanitarias proactivas. Estamos hablando nada más ni nada menos que del 40 % de los habitantes que están en condiciones de indigencia, pobreza o con trabajos informales y por lo tanto no cuentan con ningún tipo de cobertura médica. Son ciudadanos de segunda que deben padecer todo tipo de incomodidades para acceder a una simple consulta médica, ni que hablar si llegaran a necesitar una prestación más compleja como una cirugía.
Además de lo expuesto en los párrafos precedentes, podemos agregar que nuestro sistema de salud es fragmentado. Conviven diversos subsistemas autónomos sin el más mínimo concepto de integración o articulación. Se está tornando cada vez menos solidario. El concepto de solidaridad ha sido el pilar fundamental en el que se basó nuestro actual sistema de la Seguridad Social. Es anticuado y discriminatorio.
Por lo tanto, para mejorarlo debemos tender a lograr un sistema de salud que se fundamente en la información, en la promoción y prevención, con una mejor accesibilidad a la atención médica, con equidad en el uso racional de los recursos (financieros, tecnológicos, humanos), con calidad en la prestación que se brinda y orientado fundamentalmente a lograr la satisfacción del paciente que debería ser el objetivo principal de cualquier Sistema de Salud.
Fuente: Consultor de Salud








