
Un grupo de médicos liderados por profesionales del Hospital Británico de Buenos Aires viaja dos veces por año al Chaco Salteño para atender a comunidades de pueblos originarios.
Hasta el momento han realizado 20 viajes pero esperan poder aumentar la frecuencia de sus visitas.
Decenas de mujeres con bebes en brazos y niños hacen fila frente a un consultorio improvisado en medio de una choza, cerca de la frontera con Bolivia y Paraguay.
Han recorrido kilómetros y kilómetros a pie hasta llegar a ese poblado, uno de los puntos del itinerario que dos veces por año desde hace ya una década realizan los médicos que participan del programa de asistencia Médica Continua Thomas Elkins, el proyecto de Responsabilidad Social del Hospital Británico.
Allí, miembros de las comunidades de wichi, chorotes, chulupíes y tobas que viven en la zona de Santa Victoria Este, Salta, son atendidos por ginecólogos, pediatras, clínicos y odontólogos llegados Buenos Aires para colaborar.
“Nos sentimos útiles porque realmente nos necesitan”, sostiene médico Geoffrey Earsman, miembro del Servicio de Clínica Médica del Hospital Británico, y uno de los líderes de la programa.
Earsman destacó que “es hacer medicina en su más pura esencia” y añadió que los hace poner “”los pies sobre la tierra, a tal punto que de vuelta en Buenos Aires nos cuesta reinsertarnos”.
Una de las primeras cosas que hacen los médicos que integran el programa Thomas Elkins al llegar a Santa Victoria Este, la localidad que sirve de base de operaciones, es dirigirse a la FM local para anunciar su presencia y difundir el cronograma de la recorrida.
Serán cuatro días intensos que incluirán travesías por caminos de tierra, cruce de ríos y vados, desde el amanecer hasta bien entrada la noche Luego, deberán permanecer horas y horas clasificando los medicamentos para el itinerario del día siguiente.
En cada una de las paradas practican desde exámenes nutricionales hasta cirugías, pasando por controles ginecológicos y pediátricos. Y en más de una ocasión han debido atender partos.
Primero comenzaron yendo los servicios de Clínica Médica, Pediatría, Ginecología. Luego, se fueron sumando Oftalmología, Diagnóstico por Imágenes, Odontología, Traumatología, Urología, Nutrición. Uno de los objetivos del programa es la continuidad:
“Las condiciones sanitarias y generales de vida que pudimos observar allí hicieron que mantuviéramos el mismo lugar de trabajo, lo cual representa humildemente nuestro mayor mérito: la constancia de volver y volver al lugar donde nos esperan personas que perdieron la esperanza”, sostienen los organizadores. “Es mejor hacer un seguimiento, con historias clínicas incluidas, que ir una sola vez y nunca más volver”, añaden.
Parasitosis intestinales, tuberculosis y diarreas son algunas de las patologías más frecuentes con que se encuentran. “Uno de los principales inconvenientes sanitarios es la falta de acceso a agua potable que genera complicaciones severas”, indicó Earsman.
“De hecho, la región fue gravemente castigada por el cólera”, concluyó.
Aquellos que quieran colaborar pueden dirigirse a Fundraising Hospital Británico: 4309 6827/6828. fundraising@hbritanico.com.ar.








