El menor consumo de tabaco y de alcohol explican la longevidad de las mujeres. En promedio, ellas viven 8 años más.

En el consumo de tabaco y de alcohol pueden encontrarse las causas por las que las mujeres viven más que los hombres. Así lo confirma un estudio de científicos de la Unidad de Ciencias Sociales y Salud Pública del Medical Research Council, en Glasgow, y de la Universidad de Londres, en el Reino Unido.
El informe se basa en el análisis de datos extraídos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre todas las causas de mortalidad de la población de 30 países europeos.
Luego de comparar esos datos en base al sexo de las personas se llegó a la conclusión de que el humo de tabaco es responsable de entre 40 y 60% de la diferencia de longevidad entre hombres y mujeres, con la excepción de Dinamarca, Portugal y Francia -donde el dato es menor- y Malta, donde, por el contrario, llega a rozar el 70%.
Y a ese 40-60% de diferencia atribuible al tabaco, a su vez, hay que agregar otro 20% que es causado por el alcohol.
De todos modos, los expertos afirman que la brecha en la esperanza de vida tiende a reducirse.
“En los últimos años, estamos asistiendo a cambios drásticos en las costumbres vinculadas con el tabaco, que deberían llevar a una reducción de la distancia en materia de longevidad entre los hombres y las mujeres en el futuro, a mediano plazo”, expresaron los investigadores en el informe, preparado por Gerry McCartney, del UK Medical Research Council.
La idea detrás del trabajo del equipo de McCartney consiste en demostrar que si los hombres en promedio viven menos que las mujeres esto no es debido a causas genéticas o propias de las diferencias fisiológicas entre los sexos, sino por factores sociales, culturales y sanitarios más complejos.
Para el estudio, los investigadores consideraron como atribuibles al consumo de tabaco los infartos, los tumores del aparato respiratorio y las más graves enfermedades pulmonares, o sea las broncopatías crónicas de tipo obstructivo.
Asimismo, McCartney y su equipo de investigadores destacaron “la necesidad continua de adoptar medidas de salud pública para reducir los hábitos de vida no saludables”.
Fuente: La Razon








