El líder de los gastronómicos fue el anfitrión de la cumbre disidente que fijó el piso para las paritarias.

En un asado tradicional para el sector, Luis Barrionuevo celebró la cumbre gremial disidente de cara a las paritarias 2011.
Con asado, ensalada y vino, la reunión fue bendecida por el monseñor Osvaldo Musto, que planteó el futuro escenario electoral y pidieron el reintegro de los fondos de obras sociales.
Entre los asistentes de la reunión de la CGT disidente “Azul y Blanca” estuvieron Eduardo Duhalde, Carlos Acuña (Estaciones de Servicio), Vicente Mastrocola (Plástico), Angel García (Seguridad), Horacio Vádez (Vidrio) y Luis Cejas (Viajantes) y miembros de los 56 gremios no alineados con la CGT oficial.
En tal encuentro, Barrionuevo confirmó cuál sería la base de las negociaciones salariales para este año: “la CGT Azul y Blanca va a pedir 30 por ciento de piso para el 2011″, aunque aclaró que habrán “distintas actividades que van a superar ese piso”.
Por otro lado, reclamó por los aportes a las obras sociales que “retiene el Gobierno Nacional y que ya asciende a 3.500 millones de pesos” y advirtió que “en setiembre se va a repartir 1.000 millones”.
Fuente: El Diario 24








