Son unas 350 operaciones en el último año. Hay 100.000 mendocinos en condiciones de ser intervenidos.

En Mendoza se ha realizado 20% más de cirugías bariátricas que el año pasado. Esto es igual a unas 350 cirugías en ámbitos privados y públicos durante el 2010. El mayor conocimiento de las técnicas, la disminución de las complicaciones en el posoperatorio y el reconocimiento de las intervenciones por parte de las obras sociales serían las razones que determinaron la suba de operaciones a obesos mórbidos.
Así lo afirmó ayer a El Sol, Pablo Omalansuk, cirujano del Hospital Italiano y presidente del área quirúrgica del V Congreso Mundial de Cirugía Bariátrica y Metabólica, que arranca mañana y se extenderá hasta el sábado, en el Hotel Sheraton en Ciudad. Omalansuk aseguró que debería ser más alta la cantidad de operaciones por obesidad, ya que, según señaló, en Mendoza hay unos 100 mil pacientes que estarían en condiciones de someterse a una cirugía de este tipo, pero sólo 5% lo concreta.
“Mendoza está por debajo de la media nacional en materia de cirugías bariátricas. Si bien aumentó la cantidad de operaciones, hay mucha más obesidad en proporción a la cantidad de cirugías bariátricas que se realizan. Esto se debe a la falta de conocimiento e información en los pacientes. Hay mucho temor”, señaló el cirujano. Al parecer, la ley nacional que exige a las obras sociales y prepagas a tratar la obesidad mórbida como enfermedad fue la principal motivación de los pacientes argentinos para someterse a una operación de este tipo.
De hecho, nuestra provincia es una de las cuatro del país (junto a Buenos Aires, Córdoba y Formosa) en donde el Estado garantiza la intervención quirúrgica en forma gratuita. “Es muy bueno el hecho de que las obras sociales y prepagas hayan asumido este costo. Aunque no es la mayoría, los pacientes van tomando conciencia, de a poco, de que se puede mejorar la calidad de vida”, esgrimió Omalansuk. En nuestra provincia, el centro público adecuado es el Hospital Antonio Scaravelli, de Tunuyán.
OBESIDAD EN AUMENTO. Lo que también aumentó en Mendoza es la cantidad de personas con obesidad mórbida pasibles de ser operadas. Según Omalansuk, habría unos 100 mil mendocinos candidatos a someterse a este tipo de intervención. Acorde con la tendencia nacional, se registró un aumento de 30% de gente con sobrepeso durante el último año en la provincia. Claro que en nuestro país aún sigue siendo un flagelo menor que en otros países, como Estados Unidos, donde la obesidad supera 50% de la población. En cualquier caso, se repiten los factores de riesgo, según los expertos.
El sedendarismo; es decir, el escaso ejercicio y muchas horas frente a la tevé y la computadora; el estrés y un exceso de comida rápida termina siendo un combo fatal. Eso, sin contar la predisposición metabólica para subir de peso, que empeora más aún la situación.
ENFOQUE PSICOLÓGICO.
No obstante, y si bien las obras sociales cubren tratamientos psicológicos luego de la operación, para la psicóloga “no todos los psicólogos están preparados para tratar a un paciente con obesidad crónica, a tal punto que hasta se olvidan de que el obeso es el emergente del trastorno alimentario de toda una familia y lo tratan como un ser aislado”.
POCO SEGUIMIENTO Y CONTROL. “Hay que admitir que son escasas las mutuales que pagan un tratamiento psicológico y de ejercitación física, lo cual atenta contra el mantenimiento integral del paciente. Para muchas obras sociales, pagarle un gimnasio al paciente ya no es su problema, mientras que, para nosotros, es parte del tratamiento completo, de control y seguimiento”, disparó el cirujano Omelansuk.
De hecho, esta falta se seguimiento posterior también apresura futuras intervenciones del paciente mórbido. Es que, de todos los enfermos operados, hay 20% que necesita lo que se llama “cirugía reparadora”, cuya función es recomponer el exceso de tejido redundante que quedó luego de una baja abrupta de peso tras la operación. Desde el equipo multidisciplinario del Hospital Italiano, aseguran que esta segunda intervención se vuelve más urgente cuando los pacientes no hicieron bien los deberes: es decir, no cambiaron el hábito alimenticio ni mantuvieron actividad física. El tratamiento integral, sin duda, es la clave del éxito, según afirman los especialistas.
Por lo tanto, en conjunto con la cirugía bariátrica, es vital que el paciente siga su posoperatorio con un equipo multidisciplinario, compuesto por médico, nutricionista y psicólogo. De lo contrario, un alto índice de los operados tiende a fracasar, ya que recupera su peso en poco tiempo.
Sobrepeso infantil
El grupo etario que más preocupa a los especialistas es el infanto-juvenil, cuyo tema será abordado en el Congreso que empieza mañana. Según el cirujano Pablo Omelansuk, cada vez más hay más consultas sobre el problema de obesidad en los chicos de 6 años en adelante: “Es nuestra mayor preocupación y ni siquiera tenemos en Mendoza un programa para niños y jóvenes con el fin de operarse o de tratar la enfermedad”. De hecho, un reciente Plan de Evaluación Motriz de la Dirección General de Escuelas reveló que la mayoría de los alumnos de 11 años son sedentarios, tanto en ámbitos urbanos como rurales.









