
La Sociedad Argentina de Medicina Estética (SOARME), a través de su Presidente el Profesor Dr. Raúl Pinto, se expresa a favor de esta decisión, ya que no se demostró peligrosidad en el uso de esos métodos y los pacientes pueden seguir optando por los tratamientos no invasivos, mínimamente invasivos o aquellos con intervención quirúrgica.
El consejo de Estado de Francia suspendió el decreto que prohibía la práctica de los tratamientos de las adiposidades localizadas y la celulitis por medios no invasivos o mínimamente invasivos, y nuevamente los pacientes tendrán libertad de elección al momento de elegir entre estos tipos de tratamientos de lisis adipocitaria no agresivos o los quirúrgicos.
En abril de 2011, la Alta Autoridad de la Salud de Francia (equivalente al Ministerio de Salud de la Nación en Argentina) había dictado el decreto número 2011/382, en el que prohibía todas las prácticas de lisis adipocitaria con objetivos estéticos, a excepción de la lipoaspiración.
Este decreto que prohibía el uso de técnicas de destrucción de células del tejido adiposo por medio de métodos clínicos por considerarlos riesgosos para la salud, sin una casuística que lo justifique, incluía a los ultrasonidos, al láser transcutáneo, la radiofrecuencia, carboxiterapia, mesoterapia, productos lipolíticos, dejando como única alternativa viable a la intervención quirúrgica conocida como lipoaspiración.
“Al haber excluido de la prohibición a la liposucción -que sin dudas es una excelente metodología en buenas manos- pone en evidencia que esta situación, no es más que una lucha económica y de poderes en la que sólo se perjudica el paciente, ya que justamente, la lipoaspiración o liposucción, es la única práctica de todas la lipolíticas que tiene decesos comprobados”, expresó el Dr. Raúl Pinto, presidente de la Sociedad Argentina de Medicina Estética (SOARME).
Desde la SOARME consideran que “esto no es más que una guerra de intereses que se desarrolla en Francia entre diferentes grupos de profesionales y donde están implicadas y bajo sospecha, inclusive, autoridades ministeriales de ese país”.
“Esta es una muy buena noticia y una justa determinación porque no se ha demostrado peligrosidad alguna por el uso de los métodos no invasivos o mínimamente invasivos para el tratamiento de las adiposidades localizadas y celulitis, y hoy la suspensión del decreto retrotrae a la situación anterior, donde el paciente, dueño de su cuerpo, siempre pudo tener la opción de elegir entre los tratamientos clínicos o quirúrgicos” manifestó el Dr. Pinto.









