Fueron algunas de las expresiones vertidas por el presidente de la Federación Latinoamericana de Hospitales durante el Congreso Internacional de Salud que se realiza en nuestra provincia. Si bien se destacaron avances en la materia, aún se sostienen objeciones en torno a una mayor regulación estatal del sistema. Inequidades.

Los expertos coinciden en que el Sistema de Salud debe analizarse desde la perspectiva de un todo, donde no únicamente el aspecto sanitario posea preponderancia sobre otros factores aleatorios a la temática.
Esta fue la direccionalidad que se impartió en los tópicos expuestos a lo largo de la realización de la primera jornada del XVII Congreso Internacional de Salud, que comenzó ayer y culminará hoy en nuestra ciudad Capital. Durante el evento, del que participan destacados sanitaristas de varios países, el abordaje tuvo como base el avance registrado en la materia, especialmente a partir de la crisis de principios de siglo y las políticas que se aplicaron para paliar las deficiencias en tal período suscitadas.
Sin embargo, una de las cuestiones que se remarcaron en las disertaciones estuvo sustentada en la necesidad de que la Salud ingrese en el marco de las políticas públicas donde el Estado acompañe tal progreso pero con un accionar orientado a una mayor gestión y control de los recursos. La meta de ello puesta en encausar a un sistema que, aún en la actualidad, no consigue el equilibrio necesario para su funcionamiento ideal.
“Se acerca un nuevo ciclo de gobierno que encuentra al país con la oportunidad para que se profundice el modelo de lo que fue la década dorada del crecimiento, y esta profundización debe encontrar a la Salud en su agenda. El Gobierno debe recibir el mensaje de un sector que tiene que trabajar en la reforma del sistema para dejar atrás la atención de la enfermedad y avanzar en que la sociedad no se enferme”, postuló Norberto Larroca, presidente del Congreso y de la Federación Latinoamericana de Hospitales, ante la presencia del ministro de la cartera a nivel nacional, Juan Manzur, su par local, Pablo Yedlin, el titular de la Asociación de Clínicas y Sanatorios de Tucumán, Carlos Pesa y la senadora Beatriz Rojkés de Alperovich.
Al tiempo de destacar que la Salud es tan importante que se ha convertido en el principal derecho humano que posee el hombre como eje de este sistema, Larroca deslizó objeciones sobre el particular al considerar que “el sistema de Salud no se empezó a tratar, es él mismo el cómplice de la enfermedad. No podemos permitir que con una inversión del 10 por ciento del PBI sigamos con este sistema fragmentado bajo el cual el Estado atiende una parte, la seguridad social (obras sociales) otra parte y las prepagas comerciales se desenvuelvan por otro lado. Esto conlleva que, según la cobertura del paciente, dependerá si se salva o muera”.
Calidad buena y mala
Asimismo caracterizó como “inaceptable que de ese 10 por ciento total, el aporte del Estado sólo sea del dos por ciento, siendo que la mayor parte está siendo sustentado por una seguridad social maltrecha y el sector privado, por lo cual no se puede generar peor inequidad que esta”, indicó el profesional.
Al momento de hacer referencia a la calidad observada en el servicio prestacional, Larroca precisó que “hay sistemas privados buenos y malos, y pasa lo mismo con el Estado. No hay que buscar competencia entre unos y otros, sino buscar con los recursos que tenemos para ver cómo conducirnos a un nuevo modelo que sea de alta satisfacción y accesibilidad, porque no hay que olvidarse que todavía tenemos grandes sectores de exclusión social”.
Ante ello, planteó la necesaria articulación de un esquema donde su cabeza visible (Ministerio de Salud) integre todos los recursos existentes con el fin de garantizar el financiamiento de la redes argentinas sanitarias. “Los recursos están administrados de forma no homogénea, algunos están bien, otros mal, es decir, el sistema es anárquico. Necesitamos un modelo sanitario, no un modelo comercial, donde el eje del sistema sea el hombre que tenga todos los servicios como corresponde y una programación en el concepto central del modelo que propenda a que el hombre no se enferme en lugar de atenderlo ya enfermo”, sintetizó Larroca.
Por su parte, Carlos Pesa (ACyST) remarcó también que el concepto de Salud debe ser entendido como un bien público porque “un vasto sector de la población no logra ser cubierto sanitariamente ante la falta de la acción controladora, reguladora y rectora por parte del Estado”.
Al respecto, hizo hincapié en su alocución al rasgo de financiamiento con el que cuenta el sector al postular que éste debe ser “digno, solidario y equitativo que haga superar situaciones muy poco comprensibles y muy difíciles de interpretar, como que puntos asistenciales de la seguridad social tengan una diferencia de ingreso por beneficiario a todas luces inexplicables. O que algunos gobiernos provinciales absorban recursos de la seguridad social para su propia caja o sostener sus propias obras sociales”, adujo Pesa.
“En materia de Salud, no existen los cambios mágicos”
Como una forma de contrarrestar las objeciones vertidas al modelo sanitario argentino, el titular del área de la gestión kirchnerista, Juan Manzur, en su alocución trazó un paralelismo entre el contexto acaecido diez años atrás y los avances que se registraron desde entonces.
“En 2001, la estructura de salud estaba quebrada, sin capacidad de respuesta alguna por lo que la situación socio-sanitaria se tornaba difícil y compleja. Sin embargo, esta crisis nos permitió una oportunidad a partir de la cual se articularon y aunaron esfuerzos siempre con la rectoría del Estado ejerciendo un rol normativo y conductor de la Salud”, argumentó Manzur.
En tal sentido, ponderó que el país se encuentra en un “marco mejor, pero no bien, con posibilidades y desafíos. En materia de Salud no existen los cambios mágicos, sino la planificación y direccionalidad hacia dónde ir para trabajar mediante los diagnósticos de situación de la realidad”.
En línea con esta descripción, el Ministro planteó que “muchas de las decisiones que se toman en esta área exceden lo que es la gestión de un gobierno” y justificó, mediante un ejemplo, el “avance fenomenal en cuidado de la salud e inclusión y accesibilidad” que se produjo en el país, al resaltar que en los últimos diez años, la población de personas con más de cien años se duplicó. “De nada sirve el avance de la ciencia si no está disponible para todos los que la necesitan”, aludió Manzur.
A su vez, reconoció que se debe pensar en incurrir en una reforma del sistema porque “hay nuevos paradigmas, el mundo cambió, es otro el contexto. En muchos países ni siquiera se garantiza el acceso a la salud en la manera como lo hace el nuestro”. Al respecto, brindó otros datos cuantitativos en los cuales consignó que en 2002, 9,8 millones de personas eran beneficiarios de la seguridad social, cifra que sea amplió a 20 millones en la actualidad.
“No existe pueblo ni país que crezca si antes no están sanos”, finalizó Manzur.
Fuente: Diario El Siglo










WILSON NIÑO RAMIREZ
23/09/2011
Soy colombiano y quiero opinar sobre tan interesante tema.
En la Constitución Política de 1991 Consagro en los artículos: 44 en el cual no manifiesta que ‘la salud y la seguridad social son derechos fundamentales’.
Y el artículo 48 de ‘un servicio público de carácter obligatorio que se presentara bajo la dirección, coordinación, y control del Estado, es sujeción a los principios de eficacia, universalidad, y solidaridad en los términos que establezca la ley.’
Estos dos artículos son pilares para que un ciudadano en Colombia por medio de una Tutela pueda acceder a la Salud.
Traigo a colación estos dos artículos ya que no debería ser por medio de un Juez de la República obligarle a una Eps a prestar un Servició de salud ya que debe ser una obligación de estas prestadoras de salud.
Ya que el mismo Estado por su calidad de autoridad, debe intervenir directamente en los precios de los medicamentos de alto costo o de mayor impacto de recobros al Estado por medio del Fosyga, en días pasados el Ministerio de protección Social de Colombia en Resolución 3470 del 18 de Agosto del presente año intervino 135 medicamentos de alto costo ,tanto innovadores como genéricos , no comparto lo de los genéricos ya que según el precio que impuso resulta mas caro pagándolo el Estado que comprarlo en una droguería, sé deben intervenís todos los medicamentos y unificar costos de los mismo en pro de sistema de seguridad social.
Este tema de seguridad social es muy controvertido por los laboratorios farmacéuticos ya que pareciere que ellos le importa solo ganar económicamente dejando al paciente como una mercancía disponible al mejor postor por la falta, de trabajo del Estado y empresario como un equipo en busca de una salud digna en pro de los ciudadanos, la disponibilidad política es muy importante , ya los que legislan deber ver necesidades del servicio y no entorpeciendo con normas que actúan como paños de agua tibia para un sistema mal explotado.
Y hay mas de una solución para el sistema colapsado pero lo intereses ya creados no permiten un cambio digno reflejado en prevención, atención oportuna, detención oportuna de enfermedades catastróficas, suministro de medicamentos de excelente calidad, entre otros.