Las prótesis se pusieron en cinco clínicas de la región, y las autoridades sanitarias aconsejan a las afectadas que soliciten una revisión

En Extremadura se han operado un total de 49 mujeres que llevan implantes mamarios fabricados por la empresa francesa PIP (Poly Implant Prothese). Francisco Javier Fernández Perianes, secretario general de Servicios a la Ciudadanía, Atención Sanitaria y Social y Familias, dio a conocer ayer la cifra subrayando que todas las afectadas se pusieron las prótesis en clínicas privadas de la región. Concretamente en cinco, tres de la provincia de Badajoz y dos de Cáceres. Incidió en que ninguna se realizó en el Servicio Extremeño de Salud (SES).
Los polémicos implantes fueron oficialmente retirados del ‘mercado’ en marzo de 2010 cuando Francia advirtió de sus posibles efectos nocivos en la salud. La Agencia Española del Medicamento alertó entonces a los cirujanos plásticos para que dejaran de utilizarlos y pidió a sus usuarias que se dirigiesen a sus médicos para llevar a cabo el seguimiento pertinente.
Precisamente lo más complicado ha sido localizar a esas mujeres. Fernández Perianes afirmó ayer que en la región las 49 afectadas están siendo llamadas por los cirujanos de las clínicas privadas para revisar el estado de dichos implantes.
El cirujano plástico Antonio Causí Pedrós lleva realizando este tipo de intervención en la región desde el año 1985. Afirma que él no ha colocado ningún implante PIP, aunque reconoce que ha sido una cuestión de suerte. «Ningún especialista hubiera podido detectar que los implantes eran peligrosos», dice.
«Hasta que se descubrió que la PIP daban problemas, eran prótesis autorizadas. A principios de 2010 se detectó que había una anomalía porque el gel que llevaban dentro no era el autorizado y que podía dar problemas si se rompían, que al parecer se rompen con facilidad. Hay que recordar, sin embargo, que el problema ha surgido solo con este tipo de prótesis y no en todos los lotes», puntualiza el experto, que realiza unas 100 implantaciones mamarias al año. El precio de la intervención, explica, oscila entre los 3.000 y los 5.000 euros.
Causí confiesa que desde que se conoció la noticia muchas de sus pacientes le han llamado preocupadas interesándose por el tema. Recuerda que todas reciben información acerca de la marca, el modelo y el código de sus implantes, por lo que es muy fácil saber quiénes pueden estar afectadas y quiénes no.
En este sentido, Fernández Perianes insistió ayer en que «el problema en la región se circunscribe exclusivamente a esos 49 casos», y recomendó ayer a las usuarias que acudan a su médico para someterse a un tratamiento adecuado que incluya un control ecográfico anual. Y en caso de que se detectara una rotura de la prótesis proceder a extraerla y hacer un seguimiento especial de la evolución de la mama.
¿Quién paga?
Eso sí, el secretario general dejó bien claro que por tratarse de un asunto «que entra dentro de lo estrictamente privado», el SES no correrá con los gastos de la retirada de este tipo de implantes en caso de que fuera necesario.
Antonio Rubio, presidente de la Unión de Consumidores de Extremadura-UCE, advierte a las afectadas que son las clínicas donde se operaron en su momento las que deben asumir los costes de su extracción y la colocación de las nuevas prótesis.
La comunidad médica aconseja a aquellas interesadas en someterse a este tipo de intervención que se informen de quiénes son los cirujanos autorizados y colegiados para ello, por motivos de seguridad. La Sociedad Española de Cirugía Plástica y Reparadora dispone de un listado por provincias y los Colegios Oficiales de Médicos, también.
«Es importante que las clínicas privadas se aseguren de que los cirujanos tengan la especialidad necesaria, porque tienen que estar colegiados de manera obligatoria para el ejercicio privado de la medicina de manera que los ciudadanos sepan en manos de quien están», señala Pedro Hidalgo, presidente del Colegio de Médicos de Badajoz.
Su homólogo de Cáceres, Carlos Arjona, por su parte, incide en que aunque hay una alarma social grande todavía no se ha demostrado que exista una relación directa entre estos implantes y el cáncer de mama.
Fuente: Diario HOY (España)









